Tuesday, 16 April 2013

Lazy days


Poco que contar hoy. Ha sido un día maravilloso, de esos que hacen recuerde porqué me enamoré de Londres… Por si no has tenido el placer de visitar esta ciudad, conviene aclarar que es como un mal novio con el que se mantiene una relación de amor odio y que, justo cuando estas a punto de tirar la toalla, te sorprende con un gesto romántico que hace que olvides las penas.

Ya llevamos tres días consecutivos de sol… y nubes… y viento… y algo de lluvia…, vamos lo que viene siendo un día típico cuatro estaciones. Temperaturas máximas de casi veinte grados que hacen que todos nos lancemos a la calle en chanclas a tirarnos a tomar el sol en el parque más cercano. En mi caso tengo la suerte de trabajar al lado de Hyde Park, con lago y todo. Nada como salir de trabajar y tomar unas cervezas o “Pimms” en buena compañía.
 

Sunday, 14 April 2013

Ausencia


Hace casi un año que conocí a Mark, un chico inglés de apenas veinte años que trabajó en el bar durante la temporada de verano. Me gustó por su físico, su personalidad y porque solo tenía ojos para mí. Resulta excitante vivir una aventura con alguien del trabajo a espaldas del resto, sobre todo con alguien más joven que te mira con ojos de admiración. Pero todo lo bueno se acaba y al terminar el verano Mark se marchó de Londres y volvió a la universidad.

Con una relación aún por definir, decidimos seguir en contacto y vernos siempre que él viniera a Londres, una o dos veces al mes. Y fue entonces cuando empecé a idealizarle. Es curioso como la ausencia de una persona nos hace desearla aún más, olvidar sus defectos y acentuar sus virtudes. Imaginar lo que harías si estuviera aquí, lo que te diría y te lamentas de que esa persona se encuentre lejos.
 
Solamente pasaba diez minutos con el amor de su vida, y miles de horas pensando en él.
 –  Paulo Coehlo, El alquimista –

 
Hace casi tres semanas que Mark volvió a Londres a pasar las vacaciones posteriores a los exámenes y apenas nos hemos visto un par de veces desde entonces. Carecemos de excusas para justificar nuestra ausencia, para admitir que es una relación que lleva a ninguna parte, con fecha de caducidad.
 
Supongo que en una ciudad tan grande como Londres a veces es necesario saber que alguien se preocupa por ti, te echa de menos y desearía dormir a tu lado. Yo sigo buscando esa persona, la cuestión es qué hacer hasta que aparezca.
 

 

in the nightime when the world is at it's rest
you will find me in the place I know the best
dancin', shoutin' flyin' to the moon
(you) don't have to worry 'cause I'll be come back soon
and we build up castles in the sky and in the sand
design our own world ain't nobody understand
I found myself alive in the palm of your hand
as long as we are flyin' all this world ain't got no end
in the daytime you will find me by your side
tryin' to do my best and tryin' to make things right
when it all turns wrong there's no fault but mine
but it won't hit hard 'cause you let me shine

Tuesday, 9 April 2013

Fuera de cobertura

Hace apenas una semana tuve un descuido y mi móvil acabó sumergido en el lavabo. Tanto yo como la gente de mi entorno actuamos como si hubiera sucedido una auténtica tragedia que hizo cuestionarme en qué medida somos esclavos de las nuevas tecnologías.
 
Sinceramente no he sido consciente de en qué momento el móvil ser convirtió en una extensión de mi mano hasta tal punto que vivir sin él se me antoja imposible. Recuerdo vagamente aquellos años de adolescente en los que la única manera de comunicarme con mis amigos era llamándoles al teléfono fijo de casa y confiando en que recordaran las citas de una semana para otra. Y mira ahora, comprobando a cada minuto el estado en Facebook y bombardeándonos a whatsapp.
 
En mis seis días de exilio tecnológico decidí reconciliarme con la lectura y rescaté “el alquimista”, libro que compré hace algunos meses y andaba cogiendo polvo en la estantería. No hay suficientes elogios que describan esta maravillosa obra literaria de Pablo Coehlo, tenéis que leerlo. Acabo de terminarlo y no consigo sacarme de la cabeza la frase que dice “Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar”. Y me despido que tengo mil cosas que hacer y ando de los nervios que mañana es el gran día: nuevo trabajo y nuevos retos.

Monday, 8 April 2013

Despedidas


Hoy ha sido un día cargado de emociones, de esos que te dejan un sabor agridulce antes de irte a la cama. La felicidad por dar un paso adelante en mi trayectoria profesional se ha visto nublada al tener que despedir a mis compañeros del bar a los que tengo un gran aprecio, personas que durante casi un año han conseguido alegrarme el día y sacar lo mejor de mí. Personas que ya no estarán ahí  para recibirme con los brazos abiertos cuando tenga un mal día y necesite un abrazo.
Pese a que Londres es un sitio de paso y las despedidas están a la orden del día, siempre cuesta decir adiós. Es como si con esas personas, a las que sabes que probablemente no volverás a ver en tu vida, se fuera una parte de ti.  Sabes que desde ese instante solo existirán en un rincón de tu memoria.
Quizá lo más tiste de todo sea el saber, casi con certeza, que pronto alguien remplazará el papel que esas personas ejercen en tu vida (y viceversa) y que el tiempo borrará esos recuerdos. Resulta asombroso darse cuenta de cómo somos capaces de olvidar tan a la ligera y adaptarnos a los cambios sin mirar atrás.
 
 

I wanna meet a friend
In a bar tonight
The evening is long
So long I hardly move
A can in my hand
A picture in my mind
A voice I need to hear,
A laugh I need to show
We're lonely, babe
In a boat, again

 

Sunday, 7 April 2013

Nostalgia

Hace casi una semana que no escribo en el blog y eso me remuerde la conciencia. Carezco de excusa ya que lo cierto es que no tengo nada interesante que contar. Ando bastante desganada ansiando una primavera que no llega y triste por tener que despedirme de mis compañeros de trabajo. La cuenta atrás está a punto de finalizar ya que mañana es mi última noche en el bar.
Todo el mundo me pregunta si estoy contenta por esta nueva oportunidad laboral y no sé qué contestar. Soy tremendamente nostálgica y los cambios me generan un cierto malestar, los nervios ponen a prueba la seguridad en mi misma y en mis decisiones. Supongo que al estar lejos de casa y no contar con el apoyo de mi familia y amigos de toda la vida magnifican todas estas emociones. Extraño Madrid y discrepo con la célebre frase de Samuel Johnson que dice “when a man is tired of London is tired o life”. No sé cómo era la vida de este genio literario allá por 1777, pero a día de hoy seguro que encontraría más inspiración viajando por el mundo lejos de la gris y lluviosa Londres.
 
 
 
Flores en Regent's Park

Wednesday, 3 April 2013

Y sale el sol

Aunque seguimos sufriendo temperaturas gélidas parece que las nubes han dado tregua al sol en la ciudad. Algo parecido ha sucedido en mi vida ya que los últimos días han sido vitales para mi trayectoria profesional en el hotel.

 
 Paseo por Kensington Gardens
 
Hace aproximadamente un mes me ofrecieron la oportunidad de postularme por un puesto en la recepción, lo que supondría dejar a un lado las bandejas y limpiar las telarañas que se acumulan en mi cabeza tras casi tres años siendo camarera.
He de confesar que me abruma este nuevo reto por la inseguridad que me provocan mis limitadas dotes de oratoria en el idioma de Shakespeare: poco inglés se necesita para tomar órdenes, servir bebidas y limpiar mesas. A esto se une el hecho de que no tengo experiencia en un puesto similar y algo me dice que el trabajo de recepcionista en un hotel de cinco estrellas va más allá de recibir a los huéspedes y asignar habitaciones.
En cualquier caso, no dejo de repetirme aquello de “quien no arriesga no gana”, porque a fin de cuentas, si todo sale mal, siempre puedo recurrir con a mi plan B de ganarme la vida haciendo daiquiris y margaritas en una isla perdida del Caribe.

Y si nada sale bien...